El amor no desaparece nunca

El Amor no desaparece nunca.

La muerte no significa nada.

Sólo he caminado hasta la habitación de al lado

. Yo soy yo, y tú eres tú.

Lo que éramos el uno para el otro, lo seremos siempre.

Dame el nombre, que siempre me has dado.

Háblame como lo has hecho siempre.

"Cuando el Gran Espíritu nos llama a casa"

por Shinan Naom Barclay

No hace mucho tiempo, en un pacífico lugar del mundo, vivían Anucktoovick y su esposa Koyucktuck. Durante muchos, muchos años, la tierra del fértil valle de Matanuska había sido su hogar. Y antes de ellos, el pueblo de sus padres y sus abuelos había pescado, cultivado cazado a orillas del gran río. Enamorados desde su infancia, Anucktoovick y Koyuctuck habían seguido los caminos del Gran Espíritu.