¿Debemos expresar nuestras emociones delante de nuestra familia?

La expresión libre de nuestras emociones es parte natural y necesaria para la sana elaboración del duelo. A veces creemos que si lloramos le vamos a agregar más dolor a la familia que también está sufriendo. Esto no es así. Al compartir la tristeza, lejos de aumentar, se alivia. El reprimir la tristeza, el llanto o el no hablar de lo que nos pasa y sentimos como, bronca, alivio, miedos o culpa solo nos añade más dolor.

 

“La semilla de mostaza”

Historia Budista

Se cuenta en el Tíbet la historia de Krisha Gotami, una joven que tuvo la buena fortuna de vivir en la época del Buda. Cuando su hijo primogénito contaba cerca de un año de edad, cayó enfermo y murió. Abrumada por la pena, con el cuerpecito en brazos, Krisha Gotami empezó a vagar por las calles implorando a todo aquel que se cruzaba con ella que le proporcionara un remedio que le devolviera la vida a su hijo. Algunas personas pasaban junto a ella sin hacerle caso, otras se reían de ella y aun otras la tomaban por loca, pero finalmente dio con un hombre sabio que le dijo que la única persona en el mundo que podía realizar el milagro que ella pretendía era el Buda.

"Duelando nuestras pérdidas. Cambio y Continuidad"

Duele. Separarse de un ser querido por su muerte duele, perder la salud por una enfermedad duele, 
finalizar un matrimonio en separación o divorcio duele, perder el trabajo, los bienes materiales 
o los lazos afectivos con alguien nos duele.

La parábola de los gemelos

Dos gemelos, mientras crecían en el seno de la madre, conversaban entre si y llenos de alegría, decían: “Oye, ¿no es increíble la experiencia de la vida? ¿No es lindo estar juntos aquí?”. Día tras día iban descubriendo su mundo. Un día se dieron cuenta del cordón umbilical que los unía a su mama y a través del cual eran alimentados, y exclamaron sorprendidos: “¡mira cuanto nos quiere mama! ¡Comparte su vida con nosotros!”. Pasaron así las semanas y los meses hasta que de improviso se dieron cuenta de cuánto habían crecido. “¿Qué significa todo esto?”, pregunto el primero.